Los autores estudian la naturaleza y el desarrollo de una política competitiva en España. Prestan especial atención a las diferencias de clase, religiosas, regionales e ideológica, examinando la interacción entre las estrategias adoptadas por las nuevas élites con vistas a las elecciones y a la construcción de partidos, por una parte, y el comportamiento de las masas populares, por otra.